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Conoce nuestra historia

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Las operaciones de la organización comenzaron en una humilde casona de madera alquilada para esos fines, localizada en la avenida Roosevelt en San Juan. La casa fungía como un centro de cuidado diurno infantil. Gracias a este servicio, padres con niños de necesidades especiales tenían un lugar donde dejar a sus hijos al cuidado de personas dedicadas, mientras ellos podían asegurar un sustento para sus familias.

Poco más de diez años después, en la década de 1960, el Instituto Psicopedagógico recibió la donación del terreno donde está ubicado actualmente en Bayamón. Fue en este lugar donde se estableció el primer dormitorio y se comenzaron a ofrecer los apremiantes servicios de vivienda. Para ofrecer estos servicios de cuidado se integraron las religiosas de la orden española:  Congregación de Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús.  

Luego, en 1969, 20 años más tarde, gracias a donativos del gobierno Federal, Estatal y la Familia Kennedy, se construyeron el Centro de Evaluación, Diagnóstico y Tratamiento “John F. Kennedy” y el Centro de Enseñanza “María E. Gómez de Tolosa”.  Gracias a estas nuevas instalaciones, el Instituto comenzó a ofrecer servicios clínicos  y educativos a la población con Discapacidad Intelectual en Puerto Rico. La propia Rose Kennedy, madre del entonces presidente estadounidense John F. Kennedy, visitó Puerto Rico a presenciar la inauguración de ambos centros.

A principios del nuevo siglo (años 2000) las funciones administrativas del Instituto Psicopedagógico dejaron de ser supervisadas por la orden de religiosas. Luego de poco más de cuatro décadas administrando los servicios de la organización, la orden optó por regresar a su país natal, España.

En febrero de 2008 el Instituto Psicopedagógico de Puerto Rico estableció su primer hogar comunitario situado en la urbanización Jardines de Caparra, para seis (6) participantes varones. Siete años luego, en abril de 2015, la institución aumentó el alcance de los servicios de vivienda comunitaria estableciendo el segundo hogar para varones y el primer hogar para mujeres.

Para la década de 1940, los servicios de apoyo para padres puertorriqueños con niños que requerían cuidados especiales, eran extremadamente limitados. María Elisa Gómez de Tolosa, una psicóloga de profesión y madre de un niño con Discapacidad Intelectual, conocía de primera mano esta imperante necesidad. Su infinito amor por su hijo y el sentido de solidaridad junto a otros padres, la llevaron a concebir una visión sin precedentes: la creación de una institución dedicada a ofrecer servicios integrados a niños con necesidades especiales. De esta manera se fundó el Instituto Psicopedagógico de Puerto Rico, inscrito en el Departamento de Estado el 8 de octubre de 1949.